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viernes 29 de mayo de 2009

Los nuevos 'detectores' del maltrato infantil


  • Nace en EEUU la subespecialidad pediátrica en abusos a menores.
  • Integra conocimientos pediátricos y formación forense en agresiones.
  • En España los pediatras sociales se encargan del diagnóstico de los casos.

"El caso más dramático que recuerdo es el de un niño de cuatro años cubierto de cicatrices, al que marcaron la piel con un objeto candente, con la cadera rota. Le dieron patadas en la espalda y en el estómago, hasta romper su vena cava. Era una víctima de torturas. Lamentablemente estos casos no son tan insólitos", rememora a elmundo.es Carole Jenny, directora del grupo de Protección Infantil del Hospital de Niños de Hasbro en Rhode Island (EEUU) y una de las artífices de la creación de la subespecialidad pediátrica en malos tratos infantiles.

Distinguir cuando una 'señal' es fruto de un acontecimiento accidental o la 'huella física' que el abuso deja en los menores no es fácil. "Por la complejidad de este campo y por la necesidad de contar con personal intensamente formado para que sea capaz de diagnosticar y tratar los abusos se decidió crear la subespecialidad", documenta la experta estadounidense.

Luis Martín-Álvarez, pediatra de Atención Primaria y miembro de la Sociedad Internacional para la Prevención del Maltrato en la Infancia (ISPCAN) comparte la misma opinión que la doctora Jenny. "La propuesta se basa principalmente en la necesidad de mejorar las habilidades clínicas del pediatra en los centros de salud para la detección de situaciones de maltrato en la infancia (MTI) y la competencia para diagnósticos definitivos", explica.

La negligencia, el maltrato más frecuente.

En España, un artículo de revisión realizado por Soriano Faura, de la Agencia Valencia de Salud, y el Grupo Previnfad-Promoción del Buen Trato y Prevención del MIT [de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap)], revela que la incidencia de maltrato infantil en el ámbito familiar entre 2001 y 2005 ha aumentado en un 146,29%.

Publicado recientemente en 'Revista Pediatría de Atención Primaria', constata además que "la negligencia es el tipo de maltrato más frecuente, representa el 86,4% del total, seguido del abuso emocional y, posteriormente, del maltrato físico".

Jesús de la Gandara, jefe de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos, afirma que el número de casos de abusos "en nuestro país es escandaloso y un problema gravísimo. El maltrato psicológico, más difícil de detectar que el físico, deteriora el cerebro del menor. Tampoco es fácil identificar los abusos sexuales. Ahora nos estamos encontrando con adolescentes con anorexia y bulimia que empiezan a relatar en las consultas que sufrieron este tipo de abusos en la niñez. Los psicólogos y psiquiatras de mi centro me relatan un caso de estos cada semana".

Los nuevos 'protectores' estadounidenses de los menores serán, por tanto, pediatras con formación en desarrollo y comportamiento de los pequeños, pero también con conocimientos forenses. Incluso aprenderán a testificar en un juicio.

"El abuso infantil y la negligencia tendrían que considerarse una emergencia nacional", reza la nota emitida por Robert Block y Vincent Palusci, del Centro de Protección Infantil, en el Hospital de Michigan, en el 'Journal of Pediatrics', en apoyo a la decisión de crear la nueva subespecialidad.

Ambos expertos aclaran que en junio de 2005 la Junta estadounidense de Pediatría [que determina entre otras cosas los programas médicos de esta especialidad], aceptó la petición de crear la subespecialidad en malos tratos, cuyos orígenes se sitúan en 1962 cuando Henry Kempe, creadora del equipo de Protección Infantil en el Hospital General de Colorado (Denver), y su equipo definieron lo que se conoce como el 'Síndrome del niño maltratado'. Finalmente, en 2006, la Junta Americana de Especialidades Médicas dio su visto bueno a la nueva especialidad pediátrica.

"Las dos razones más importantes para su creación son el creciente conocimiento que se tiene de este campo, gracias a las múltiples investigaciones que se han llevado a cabo [hay más de 16.000 trabajos publicados sobre MTI y cerca de 15.000 sobre abandono] y la constatación de que los residentes en pediatría no reciben la suficiente formación sobre abusos infantiles", aclaran los expertos de Colorado.

Estas declaraciones están respaldadas "por un artículo publicado el pasado mes de febrero en 'Child Abuse & Neglect', en el que se evidencia no sólo la necesidad de crear la especialidad, sino también la de que todos los pediatras, especialmente los de Atención Primaria, tengan una formación continuada y basada en casos clínicos", declara Martín-Álvarez.

Incapacidad para diagnosticar.

Concretamente, el estudio al que hace mención el experto español se basa en las respuestas de 250 miembros de la Asociación Americana de Pediatría sobre malos tratos infantiles. "La mayoría de los participantes reconoció tener poca experiencia a la hora de evaluar y comunicar un caso de abusos o negligencia. Asimismo, casi todos los encuestados confesaron que tuvieron que consultar con un experto para poder diagnosticar algún caso", declaran Wendy Lane y Howard Dubowitz, ambos de la Universidad de Maryland y autores del estudio.

Carole Jenny aclara que "actualmente algunos países europeos están desarrollando cursos especiales con una acreditación similar a la que se obtiene en EEUU con la nueva subespecialidad pediátrica. En Canadá se está planificando ahora su creación, mientras que en Finlandia tienen una figura similar a la nuestra que es la del pediatra social".

La misma que existe en España. José A. Díaz Huerta, director del Programa de Maltrato infantil de la Comunidad de Madrid y presidente de la Comisión Clínica sobre Violencia y Maltrato Infantil del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús (Madrid) es quien mejor la encarna. Confirma que "dentro de nuestras fronteras son los pediatras sociales los que están capacitados para hacer el diagnóstico de estos casos".

Este especialista, junto con Juan Casado [jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Niño Jesús], lleva cerca de cinco años impartiendo "cursos intensivos para entrenar a médicos, pediatras o no, enfermeras, trabajadoras sociales y matronas en la detección de niños maltratados. Tratamos de enseñarles a diferenciar las lesiones físicas fortuitas de las que son provocadas", reconoce Casado.

Extraído de http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/05/27/psiquiatriainfantil/1243424937.html

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LOS HOMBRES VIOLENTOS SEGÚN SUS PAREJAS

"Características de los hombres violentos en el hogar: estudio de una muestra española a partir de los informes de sus parejas".

Las autoras del artículo, Victoria A. Ferrer Pérez y Esperanza Bosch Fiol son profesoras titulares de Psicología en la Universidad de las Islas Baleares. Su labor docente e investigadora se centra en diversos aspectos desde una perspectiva de género y además co-dirigen la Universidad de Verano de Estudios de género que viene celebrándose anualmente en esta universidad.

Uno de los aspectos que ha centrado últimamente la investigación sobre la violencia contra las mujeres en la pareja ha sido el análisis de las características del maltratador, tratando de identificar aquellas que podrían considerarse como causantes y/o moduladoras del abuso para, a partir de ahí, diseñar programas preventivos y/o de tratamiento. Para ello se han realizado una gran cantidad de estudios en diversos países (y también en el nuestro) y tanto en muestras de maltratadores, como comparando a éstos con otros colectivos.

Los resultados de tales trabajos presentan inconsistencias en algunos aspectos. Así, mientras algunos concluyen que existirían ciertas características distintivas de los maltratadores (como el bajo nivel económico, el haber sido testigos y/o padecido violencia familiar en la infancia, el presentar trastornos de personalidad, especialmente personalidad antisocial, la presencia de características conductuales como poca asertividad o consumo de ciertas sustancias, sobre todo alcohol); otros trabajos ponen en duda todos o parte de estos resultados, cuestionando la relevancia de estas variables como explicativas del maltrato y atribuyendo estos resultados a sesgos, como por ejemplo, los derivados de la selección de las muestras.

A pesar de este tipo de resultados, aún perduran ciertos mitos y algunas investigaciones y no pocos escritos insisten explícita o implícitamente en la idea de que la violencia contra la mujer en la pareja está ligada casi exclusivamente, cuando no determinada, por las características individuales de los maltratadores. Dada esta situación, y como parte de un trabajo más amplio, se decidió abordar el estudio de algunas características de los maltratadores en esta forma de violencia. Nuestra hipótesis de partida en este trabajo es que, tal y como señalan algunas de las valoraciones más recientes al respecto (Alberdi y Matas, 2002; Heise y García-Moreno, 2003; Heise, Ellsberg y Gottemoeller, 1999), éste es un problema social universal que no tiene límites ni fronteras, de modo que los maltratadores (al igual que las mujeres maltratadas) pertenecen o pueden pertenecer a cualquier grupo social o nivel económico, pueden tener cualquier nivel educativo, edad, ocupación o religión. Además, y dado que como parte de los mitos sobre el tema se han relacionado ciertas características del maltratador con el tipo de maltrato ejercido (por ejemplo, considerar que maltratadores con elevado nivel de estudios sólo ejercen maltrato psicológico), se procedió a estudiar la relación entre estas variables.

La muestra estudiada estuvo compuesta por 142 mujeres procedentes 26 centros de toda la geografía española, con edad media era 39’38 años (rango 18-72, d.t. 10’60), que habían padecido maltrato psicológico en todos los casos (el 88’7% había padecido además maltrato físico) durante una media 147’08 meses (rango 1 mes–50 años, d.t. 122’03).

Para recoger los datos se empleó una amplia entrevista elaborada al efecto que fue administrada por las profesionales de los diferentes centros colaboradores a las mujeres que acudían en demanda de ayuda o asesoramiento y accedían a participar en el estudio.

Es importante tener en cuenta que en este trabajo se analiza la información proporcionada por las mujeres sobre sus maltratadores (que según se ha podido comprobar es fiable) y que se entrevistó a las mujeres por la mayor facilidad para acceder a ellas.

Aceptando las limitaciones derivadas de este modo de obtener los datos y del tamaño de la muestra estudiada, podemos decir que los resultados obtenidos son compatibles con la hipótesis planteada, esto es, que el maltrato parece ser un fenómeno universal y que los maltratadores pueden ser hombres de toda condición en cuanto a sus características sociodemográficas, antecedentes y comportamientos. Igualmente, estos resultados sugieren que las características individuales de los maltratadores, que han sido en muchas ocasiones consideradas como diferenciadoras y explicativas de su comportamiento, podrían ser, en realidad, consideradas como factores facilitadores o de riesgo para la presencia del maltrato, (y no como causas en sí mismas). Así pues, se ofrece evidencia empírica que esperamos contribuya a deshacer algunos de los mitos que aún parecen permanecer vigentes en ciertos entornos sobre el maltrato y sus causas.

Las variables más relevantes a la hora de establecer diferencias entre grupos de maltratadores fueron el nivel de estudios, la edad, la presencia o no de antecedentes de maltrato y el alcance del comportamiento violento. En cambio, variables tradicionalmente consideradas como muy relevantes en esta diferenciación (como los celos o la psicopatología) estaban igualmente presentes en todos los grupos y, por tanto, no ayudaban a establecer diferencias entre ellos.

Finalmente, en cuanto a la relación entre las variables sociodemográficas, de antecedentes y conductuales estudiadas y el tipo de maltrato causado, destaca la ausencia de relaciones entre psicopatología presentada y tipo de maltrato. Igualmente, una parte importante de las conductas de maltrato psíquico (como insultos, humillaciones, culpabilización o romper o tirar objetos de la víctima) y físico (como bofetadas o estrangulamientos) estaban presentes por igual entre todos los maltratadores, independientemente de sus características. La presencia de antecedentes penales, el abuso de drogas o el comportamiento violento fueron, en general, las variables relacionadas con un mayor número de conductas de maltrato, aunque esa relación se produjo en todos los casos para un número limitado de ellas.

Como conclusión puede decirse que este trabajo ofrece datos que corroboran los obtenidos en estudios similares, sugiriendo que ciertos factores individuales pueden ser relevantes para aportar más conocimientos sobre los maltratadores, aunque no sean suficientes para diferenciarlos de una forma clara o para explicar la existencia misma del maltrato, siendo pues necesario introducir tanto en los análisis sobre el tema como en nuestra visión clínica del mismo factores comunitarios y sociales como las creencias, las actitudes o las características de la estructura social, por citar algunos (Heise y García-Moreno, 2003).

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PROGRAMA DE ATENCIÓN PSICOLÓGICA A VÍCTIMAS DEL MALTRATO EN EL ÁMBITO CONVIVENCIAL Y/O POSIBLES DELITOS CONTRA LA LIBERTAD SEXUAL

El Colegio Oficial de Psicólogos de Gipuzkoa ha firmado un convenio con la Excelentísima Diputación Foral de Gipuzkoa para desarrollar un Programa de Atención Psicológica a víctimas del Maltrato en el Ámbito Convivencial y/o posibles delitos contra la libertad sexual desde el año 1993.

El Programa consiste en tratamientos terapéuticos especializados dirigidos a víctimas de maltrato en el ámbito convivencial –entendido como aquél que surge en el marco de una relación afectiva– y/o de posibles delitos contra la libertad sexual, así como a las personas agresoras que lo soliciten. Las sesiones terapéuticas, en caso necesario, pueden hacerse extensivas a la pareja e hijos.

La asistencia psicológica es prestada por licenciados/as en psicología con formación y experiencia en Clínica, con un mínimo de tres años de experiencia en el ejercicio profesional y colegiados/as. Los mencionados requisitos se acreditan por el Colegio Oficial de Psicólogos y se elabora, por orden alfabético, la lista de profesionales que cumplen con los mismos. En la actualidad contamos con 96 profesionales de la Psicología que atienden este tipo de casos, repartidos por el Territorio Histórico de Gipuzkoa.

(Es importante insistir en incluir las listas de profesionales expertos, para que así, en las correspondientes peritaciones judiciales no corramos el riesgo ( algo que viene sucediendo en alguna Comunidades Autónoma en España). Se tiende automaticamente a privatizar este servicio público..., derivando del IMEL todos los asuntos, a un solo perito forense)

Pueden ser beneficiarias de la Asistencia Psicológica al amparo de este Programa todas aquellas personas que hayan sido víctimas de malos tratos en el ámbito convivencial y/o de posibles delitos contra la libertad sexual, que sean residentes en el Territorio Histórico de Gipuzkoa o que, siendo naturales de dicho Territorio, aleguen motivos de reagrupación familiar o de carácter social. Excepcionalmente, se puede atender a personas víctimas de malos tratos que no cumplan con los requisitos anteriores, siempre y cuando los hechos hayan tenido lugar en el Territorio Histórico de Gipuzkoa.

1. Asistencia psicológica dirigida a la víctima:

1.1. Primera Fase, Estudio y Valoración: Consta de tres horas de estudio, valoración y propuesta, más una hora de coordinación con los servicios sociales municipales, ya que son los que derivan y coordinan el caso. La finalidad de dicha fase es la de establecer un diagnóstico inicial que determine si la persona solicitante es víctima de maltrato en el ámbito convivencial y/o de algún posible delito contra la libertad sexual, y en consecuencia su idoneidad para seguir el tratamiento terapéutico especializado.

1.2. Segunda Fase, Tratamiento terapéutico: Consta de un máximo de 18 sesiones de 45/60 minutos de tratamiento, más dos sesiones de una hora de coordinación con los servicios sociales municipales. Excepcionalmente se puede prorrogar el número de sesiones de tratamiento.

2. Asistencia psicológica dirigida a la persona agresora:

2.1. Primera Fase, Estudio y Valoración: Consta de tres horas de estudio, valoración y propuesta, más una hora de coordinación con los servicios sociales municipales y/o servicio derivante cuando sea por sentencia judicial. La finalidad de dicha fase es la de establecer un diagnóstico inicial que determine la idoneidad de la persona agresora solicitante para seguir el tratamiento terapéutico especializado.

2.2. Segunda Fase, Tratamiento terapéutico: Consta de un máximo de 18 sesiones de 45/60 minutos de tratamiento, más dos sesiones de una hora de coordinación con los servicios sociales municipales. Excepcionalmente se podrá prorrogar el número de sesiones de tratamiento. En caso de sentencia judicial, se ha de atender lo que se diga en dicha sentencia.

Desde el año 1993 se han beneficiado del Programa un total de 1.500 personas, siendo en su mayoría mujeres las víctimas de violencia y/o agresiones sexuales y alrededor de 70 los hombres que han solicitado ayuda psicológica como agresores.

El Programa supone, en definitiva, y así lo avalan los datos, un apoyo y un recurso social que facilita la toma de decisiones de las víctimas cara a lograr la ruptura de las situaciones de violencia, teniendo en cuenta la falta de recursos de tipo económico, de educación, de vivienda, etc., que, en general, convergen en ellas. Con ello, se logra además, que la violencia doméstica tome carácter social, superando el ámbito privado, en el que cualquier solución se torna infructuosa.

Por último, señalaríamos como virtud preventiva fundamental del Programa, la contribución a aminorar las nefastas consecuencias que supone para los hijos la vivencia cotidiana de la conflictividad en las familias en las que la violencia está presente. La asistencia psicológica temprana, tanto a la víctima como al agresor trata de erradicar en buena medida, el propio maltrato infantil (por extensión), desadaptaciones sociales de los hijos en la edad adulta, cuya tendencia a la imitación/repetición de patrones de conducta erróneos y agresivos perpetúan situaciones similares de violencia, privación de la patria potestad y atención de los hijos en centros de acogida, etc.


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ATENCIÓN PSICOLÓGICA GRATUITA PARA MALTRATADORES EN EL NÚCLEO FAMILIAR EN MADRID

Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid en colaboracion con Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid , ha puesto en marcha en el mes de abril y hasta finales de año, el servicio de atención psicológica a maltratadores domésticos.

Con esta iniciativa, llevada a cabo por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, en colaboración con la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), se pretende apoyar y proteger a las familias que se encuentran en situación de maltrato familiar mediante la rehabilitación de estos agresores.


Este convenio, firmado dentro del marco del Plan Integral de Apoyo a la Familia 2005-2008, cuenta con los servicios de catorce psicólogos especialistas en maltrato y violencia familiar. El equipo de psicólogos, dirigido por José Luis Graña García, profesor titular del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos I de la UCM, ha atendido hasta el momento a 30 hombres.



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PROGRAMA MIRA: INTERVENCIÓN PSICOSOCIAL ESPECIALIZADA VÍCTIMAS DE VIOLENCIA

INTERVENCIÓN PSICOSOCIAL ESPECIALIZADA EN VIOLENCIA DE GÉNERO – ENTREVISTA A PATRICIA FLORES CERDÁN


La violencia doméstica y de género ha adquirido en nuestra sociedad una dimensión y relevancia tales, que se ha tornado imprescindible contar con los recursos técnicos y humanos necesarios para poder atender de manera eficiente a este colectivo.

En este sentido, la intervención psicológica es de suma importancia para apoyar a las víctimas de violencia doméstica, con el objetivo de que puedan adquirir y/o recuperar las habilidades y recursos personales necesarios que les permitan tener autonomía y, en definitiva, una mejor calidad de vida.

Conscientes de la necesidad de dar cobertura y atención a las necesidades de estas mujeres y niños/as, recientemente, la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM) ha puesto en marcha un centro de atención integral a mujeres e hijos/as víctimas de maltrato doméstico, integrado dentro de la Red de Centros y Servicios para Mujeres de la CAM.

En este nuevo centro de atención psicosocial, denominado "Programa MIRA", se ofrece tratamiento psicológico especializado tanto a mujeres víctimas de violencia de género, como a los hijos de éstas, o a cualquier otra persona dependiente de la víctima.

Coincidiendo con la puesta en marcha de un centro de estas características, Infocop Online ha querido entrevistar a Patricia Flores Cerdán, Directora General de la D. G. de la Mujer, para poder conocer de primera mano en qué consiste la atención que se ofrece a estas personas, qué servicios se prestan y cuál es el papel que psicólogas/os desempeñan en esta atención integral.

ENTREVISTA

"Lo central en la intervención psicológica es el respeto incondicional a la persona, el trabajo con todas las dimensiones de conducta y la búsqueda de una recuperación sin secuelas".

¿Cómo surgió esta iniciativa de poner en marcha un recurso de estas características? ¿Qué lo diferencia de otros recursos de atención a mujeres víctimas de maltrato doméstico?

Desde la creación de la Dirección General de la Mujer en 1.989, ésta ha venido poniendo en marcha toda una serie de acciones conducentes a combatir esta gran lacra social que supone la Violencia de Género.

Los nuevos retos surgidos como consecuencia de la aplicación de la Ley integral contra la violencia de género de la Comunidad de Madrid y la entrada en vigor del nuevo Plan de Acción Integral contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid (2.005-2.008), hacían necesario un esfuerzo de organización y optimización de los recursos para llevar a cabo adecuadamente la atención y asistencia integral a estas personas.

Con este nuevo recurso, se amplía el apoyo psicosocial que venía prestándose, atendiendo no sólo a las mujeres víctimas de violencia de género en el ámbito doméstico o afectivo, sino también a las víctimas de violencia de género en el espacio laboral y en el social (acoso sexual, mutilación genital femenina, tráfico de mujeres para explotación sexual, etc.).

Además, se atiende a personas que están a cargo de las mujeres víctimas: hijos e hijas y otras personas dependientes de la mujer. El Centro dispone de una ludoteca atendida por una educadora infantil, en la que permanecen los menores de las mujeres que acuden al mismo en un espacio lúdico-educativo.

Así mismo, contamos con un servicio de mediación intercultural; no podemos olvidar que en nuestra Comunidad viven casi un millón de personas inmigrantes. De esta manera, apuntamos a romper el aislamiento social en el que se encuentran las mujeres por el hecho de ser inmigrantes y facilitando la reconstrucción de una red de soporte emocional y social. La mediadora intercultural también asesora los procesos terapéuticos, aportando las claves culturales necesarias para una mejor intervención.




Ocho psicólogas y dos trabajadoras sociales desarrollan los procesos de intervención individual y grupal.

¿Cuáles son los objetivos que se plantean desde el Programa MIRA?

El Programa tiene tres objetivos generales que son:

*

Sensibilizar y prevenir en materia de violencia de género.

*
Atender de modo integral y especializado a mujeres víctimas de violencia de género y a sus hijos e hijas, así como a personas dependientes de la misma, en el caso de violencia en el ámbito doméstico y afectivo.

*
Prestar apoyo para la adquisición y/o recuperación de habilidades y capacidades personales que permitan la autonomía y la integración en la vida social, laboral y económica.

¿Desde cuándo esta funcionando el Programa?

Abrimos el Centro en mayo de este año. Se dedicó el primer mes de trabajo a ultimar procesos y procedimientos de trabajo interno y de coordinación, fortalecer el equipo de trabajo mediante formación de alta especialización, etc. Desde comienzos de junio estamos atendiendo a mujeres y menores.

¿Cómo llega una mujer a un centro de estas características?¿Cuál es el procedimiento habitual para que una mujer y sus hijas/os puedan ser atendidas/os?

Cualquier mujer de nuestra Comunidad que sea, o crea poder ser, víctima de violencia de género, tiene a su disposición un Servicio de Información Telefónica especializado en esta materia (012 Mujer: en horario de lunes a viernes de 8 a 22 horas, los sábados de 10 a 22 horas y los domingos y festivos de 10 a 14 horas), o bien puede acudir a uno de los 47 puntos de la Red de Puntos Municipales del Observatorio Regional de Violencia de Género.




Estos servicios realizarán una primera acogida, valoración y orientación. Si, conforme a los protocolos definidos, se considera adecuado, remitirán el expediente de la mujer a la Dirección General de la Mujer. Aquí, una unidad de trabajo analiza el caso y, tras la pertinente coordinación, realiza la derivación de las personas a atender al Programa MIRA.

Para nosotras se trata de un momento clave, en el que tratamos de ser lo más ágiles y eficaces posible; en general, la situación de la mujer y sus hijos e hijas en estos momentos del proceso se caracteriza por una elevada ansiedad y confusión. Por eso, toda la red trabaja para realizar derivaciones ágiles y eficaces.

La atención psicosocial a estas personas debe abarcar tanto lo económico, lo social, etc., siendo los aspectos psicológicos de especial relevancia. ¿Cuáles son las principales necesidades de estas mujeres?

Desde el punto de vista social, la meta es acabar con el aislamiento en que suelen encontrarse las mujeres víctimas de violencia de género. Es necesario reconstruir junto a la mujer su red vital y acompañarla en el proceso de normalización de su vida cotidiana. Y resulta vital que en ese proceso la mujer sea protegida y apoyada, especialmente por las instituciones que participamos en la lucha contra la violencia de género. El proceso de vuelta a la cotidianidad de la mujer exige la superación del daño psicológico padecido: trastorno por estrés postraumático, ansiedad, depresión, baja autoestima, etc.

Todo ello envuelto por la necesidad de sentirse protegida y no agredida. Simone Weil decía que en el corazón de todo ser humano hay algo que espera invenciblemente que se le haga el bien y no el mal.

En qué consiste exactamente la atención psicológica especializada que se ofrece en el centro? ¿Cuáles son los elementos centrales?

Seis psicólogas clínicas conducen los procesos de psicoterapia a nivel individual y grupal. De forma interdisciplinar se desarrollan grupos que complementan y refuerzan los procesos clínicos: relajación, psicoeducación en violencia de género, redes sociales, etc.

Otras dos psicólogas clínicas, especialistas en tratamiento infantil, atienden a los y las menores.

Como elementos centrales señalaría el respeto incondicional a la persona, el trabajo con todas las dimensiones de conducta (pensamiento, sentimiento y acción) y la búsqueda de una recuperación sin secuelas.

En el Centro no existe un único paradigma teórico. Conviven constructivamente profesionales con diferentes marcos de referencia y con una base compartida, lo cual nos permite ofrecer a cada mujer un tratamiento realmente individualizado.

¿A qué población se esta atendiendo en estos momentos?

De momento, mujeres y sus hijos e hijas. En el último trimestre del año comenzarán actividades destinadas a la sensibilización y formación de la población general, mediante talleres y la edición de materiales de sensibilización. Así, el Programa MIRA abordará los clásicos tres niveles de prevención.


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jueves 28 de mayo de 2009

pulseras GPS para maltratadores

El CGPJ considera "difícil" de entender su "escasísimo" desarrollo en 2008.

Menos de la mitad de los juzgados de violencia de género tienen cerca una Unidad de Valoración Forense Integral

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) considera "difícil entender el escasísimo desarrollo" que han tenido los brazaletes electrónicos de localización GPS para la protección de las víctimas de violencia de género, según se desprende de un sondeo entre los Juzgados de Violencia sobre la Mujer (JVM) publicado en la memoria anual de la institución correspondiente a 2008.

El estudio se realizó a lo largo del año pasado y en él participó el 88,43 por ciento de los titulares de JVM, es decir, un total de 405 órganos jurisdiccionales de los 458 que existían en el momento de realizar el sondeo, lo que otorga un "elevadísimo nivel de fiabilidad" a los resultados, según el CGPJ.

Según sus conclusiones, "sólo" 39 de los 405 JVM sondeados, un 9,63 por ciento, cuenta con brazaletes o pulseras electrónicas para la protección de las víctimas. De ellos, 22 son juzgados exclusivos y 17 compatibles.

Por eso, el CGPJ considera que "resulta difícil entender el escasísimo desarrollo de este recurso a fecha actual", ya que se trata de un instrumento "que contribuye de forma fundamental a la seguridad de las víctimas al permitir detectar con antelación la presencia en el radio geográfico que le viene prohibido al agresor" por una orden de alejamiento.

Otro de los resultados del estudio señala que menos de la mitad (41,23%) de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer (JVM) cuentan con Unidades de Valoración Forense Integral en su misma provincia y sólo en un 11,36 por ciento de los casos tienen una de estas unidades en el mismo partido judicial.

En los supuestos en que estas Unidades radican en la provincia, en un 17,5 por ciento de los casos se encuentran a menos de 50 kilómetros del juzgado, mientras que un 15,5 por ciento están a una distancia de entre 50 y 100 kilómetros y el 7,6 por ciento restante, se encuentra a más de cien kilómetros.

Para la institución, resulta "imprescindible generalizar las Unidades de Valoración Forense Integral, puestas en funcionamiento a tres años de aplicación de la Ley Integral al servicio sólo de la mitad de los JVM y garantizar que los informes sean integrales, a cuyo efecto deberán examinar en todos los casos a las víctimas, a los presuntos agresores y a los menores".

En concreto, señala que el plazo medio que se invierte en remitir a los juzgados los informes que emiten es de menos de 15 días en el 14,8 por ciento de los JVM. No obstante, en un 11,85 por ciento de ellos el proceso puede prolongarse hasta dos meses y en el 10,8 por ciento de los juzgados, tarda más de tres meses.

OFICINAS, PSICÓLOGOS, FORENSES Y FISCALES

Otra de las carencias que revela el estudio se refiere a la dotación de personal en el turno de asistencia letrada para las víctimas de violencia de género porque a nivel nacional, un 51,6% tienen este turno para el partido judicial, mientras que el 39% lo comparte con otros partidos.

Las encuestas señalan que menos de la mitad de los JVM (un 40,49%) cuentan con Oficinas de Atención a las Víctimas en el partido judicial. Cuando se distingue entre juzgados exclusivos o compatibles, el porcentaje asciende al 86,67 por ciento en el primer caso y se reduce al 30 por ciento, en el segundo.

Además, el informe apunta que "sólo un 33,8%" de los órganos tienen dependencias reservadas para las víctimas, cuando se trata de una previsión legal. "Resulta imprescindible que las Administraciones responsables de la dotación de medios materiales para la Administración de Justicia adopten de inmediato las medidas oportunas para habilitar dichas dependencias", explica el CGPJ.

Asimismo, el estudio señala que el 62 por ciento de los JVM cuentan con equipos psicosociales en su misma provincia y un 21,68 por ciento tiene disponible este servicio en su partido judicial. En el caso de los juzgados exclusivos, el 68 por ciento dispone de estos equipos en su partido judicial, frente al 11,52 por ciento de los compatibles.

El CGPJ expone también que menos del diez por ciento de los JVM de España cuentan con un médico forense con carácter exclusivo para el juzgado. En un 44,4 por ciento de los casos, comparten al facultativo con otros juzgados del partido y un 51,85 por ciento, con otros partidos. Tampoco cuentan todos los JVM con un fiscal exclusivo. El 28,4 por ciento lo compatibilizan con otros juzgados del partido y más de la mitad tienen que compartirlo con otros partidos judiciales.

Extraídode:http://www.europapress.es/epsocial/noticia-cgpj-considera-dificil-entender-escasisimo-desarrollo-2008-pulseras-gps-maltratadores-20090527084304.html

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SANCIÓN Casos. Metodología inadecuada, insuficiente y parcial

Comisión Deontológica del Colegio Oficial de Psicólogosde Madrid: SANCIÓN
Casos. Metodología inadecuada, insuficiente y parcial


De una manera muy sintética, durante los próximos meses se irán presentando una serie de casos prácticos, basados en los que la Comisión Deontológica ha ido estudiando durante los últimos años. Se irán seleccionando de acuerdo al objetivo general de que puedan suponer una referencia ante situaciones concretas.
Como corresponde, en cada una de las exposiciones se utilizan formas genéricas de expresión que eviten cualquier modo de identificación de los implicados en el caso (artículo 45 del Código Deontológico del Psicólogo), suprimiendo por lo tanto cualquier dato personal, así como de edad o lugar de trabajo. Empleamos siempre que sea posible el masculino gramaticalmente convencional, refiriéndonos por lo tanto al “psicólogo”, al “profesional” o al “denunciado”, independientemente del sexo del implicado.

Caso 1. Metodología inadecuada, insuficiente y falta de imparcialidad.

Se recibe en el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid denuncia contra la actuación de un psicólogo que, en el ejercicio de su práctica privada, realiza un informe que denomina “Pericial Psicológico” a petición de una de las parte implicadas en un litigio ante los tribunales en el cual se han de dilucidar, entre otras cosas, el régimen de custodia de unos menores cuyos padres se han separado. El objetivo del informe, según reza en el mismo, es emitir una serie de consideraciones acerca del tipo de custodia y sistema de visitas más recomendables relativos al caso.

Para ello, el denunciado entrevista exclusivamente a quien le solicita sus servicios, teniendo en cuenta tan solo la documental que ésta le aporta. No entrevista ni evalúa a los menores ni a la otra parte, como tampoco a ningún otro posible involucrado en la situación (otros familiares, colegio...). Realiza el profesional lo que denomina una “Discusión Forense”, en la que se refiere exclusivamente a principios más o menos generales relativos a la custodia de los menores, sus tipos y las posibles y diversas repercusiones en los mismos. Todo el material que figura en este apartado procede exclusivamente de la bibliografía seleccionada por el denunciado.

Sobre la base de lo anterior, emite unas conclusiones, que incluyen afirmaciones sobre el estado y situación de los menores. Realiza tambien una recomendación explícita acerca un determinado régimen de custodia y de visitas para el progenitor no custodio.

Una vez estudiado el caso y toda la documentación que las partes estimaron oportuno presentar a lo largo del proceso de tramitación del expediente incoado al psicólogo, la Comisión Deontológica entendió que la metodología empleada por éste carecía de los elementos necesarios y suficientes para, a partir de ellos, elaborar un informe pericial y, mucho menos, para establecer conclusiones y recomendaciones. Se considera que han sido vulnerados los siguientes artículos del Código Deontológico:

Art. 6, por falta de fundamentación objetiva y científica de su planteamiento, desarrollo y contenido. No entrevista ni evalúa a ambas partes, ni a los menores implicados. Tampoco establece algún tipo de contraste que determine el grado de veracidad de la documental que se le suministra y utiliza.

Art. 15, ya que el supuesto de máxima imparcialidad posible en la actuación profesional se ha visto decisivamente comprometido en este caso, al utilizar tan sólo a una de las partes como fuente de información directa, tanto personal como documental.

Art. 17, puesto que no hace mención específica de las limitaciones de las técnicas, recursos e instrumentos derivadas de la metodología adoptada.

Art. 48, como consecuencia de la falta de rigor determinada por lo expuesto en los puntos anteriores.

En razón de lo referido, la Comisión Deontológica elevó a definitivas sus conclusiones, calificando los hechos como falta grave. Consecuentemente, en la Propuesta de Resolución dirigida a la Junta de Gobierno recomendó la adopción de la sanción pertinente, según lo previsto en los Estatutos del Colegio.

-- "Los niños tienen más necesidad de modelos que de críticos". -Carolyn Coast-


Equipo de Investigación.
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Instituto Europeo Campus Stellae.
Correo electrónico.

miércoles 27 de mayo de 2009

QUEJA ante la COMISIÓN DEONTOLÓGICA del Colegio de Psicólogos

Algo fuera de lo habitual en nuestro blog, es publicar casos reales.
En esta ocasión han acudido a nuestra sede varias personas afectadas por el mal hacer de un grupo que se dedica a la peritación judicial, etc, etc. y no damos mas datos para proteger la identidad de estos profesionales.Y proceder por otras vías mas apropiadas.

Una de las personas afectadas, nos ha propuesto publicar su queja escrita a la COMISIÓN DEONTOLÓGICA DEL Colegio de Psicólogos ... al objeto de que ayude a otras personas en la misma situación.

Opinamos que casos como este desprestigian la labor expléndida de la mayoría de profesionales que dedican sus días a que el sistema mejore, y que las víctimas se encuentren realmente arropadas y atendidas. Máxime en los casos en los que se ven involucrados menores de edad.

A la atención de:
Comisión Deontológica

Con el presente escrito queremos manifestar nuestra QUEJA , ante la Comisión Deontológica del Colegio Oficial de Psicólogos de ...., por el hacer profesional de las-os psicólogas... , Colegiada nº:.... y de ..., Colegiado nº:..... Pertenecientes a la Unidad de..... Y ...

Los hechos comienzan cuando nosotros solicitamos con fecha: .... al Juzgado ....de .., una PERICIAL PSICOLOGICA, de la menor y sus progenitores, que ayuden a informar al Juez sobre la situación que vive la menor (... años), de miedo y rechazo hacia el padre. Situación que se repite desde hace años.

El ...de .... nos comunican que , por fin, han aceptado realizar esta prueba, y nos disponemos a acudir al profesional asignado, que resulta ser la Unidad ..., de la ..... Esa primera noticia nos llenó de esperanza e ilusión. Por fin podía el juzgado reconocer valido un peritaje psicológico. Ya que en las anteriores ocasiones, estas pruebas periciales las hicimos de parte, y habiéndolas presentado nunca se tuvieron en cuenta.
Fueron dos informes psicológicos, y uno grafológico de colegiados en..., y que siempre fueron satisfactorios, al menos por la gran ayuda que nos brindaron para sobrellevar la difícil situación familiar.
Por tanto me gustaría que valoraran la actitud siempre positiva de esta parte, a la hora de acudir a una pericial que además llevamos años queriendo se produjese.

La primera sesión tuvo lugar creo que en ..., y nos recibe la colegiada ..., que fue encantadora, haciéndonos sentir a gusto y confiadas en todo momento.
La sesión comenzó con un cuestionario a modo de ficha o Curriculum Vitae, de lo vivido en este asunto, y a modo de memoria personal. Me quedé tal vez un poco corta de tiempo, pero en todo caso pude contar y resumir todo (o al menos los intenté del modo mas claro posible) . Que ya es difícil...Revivir la violencia, miles de detalles ... casi imposible. Yo le agradezco a ... su atención.

Más de 4 meses para realizar esta peritación psicológica. Tiempo mas que excesivo que nos mantuvo en angustia permanente, sin saber que es lo que nos iba a deparar la siguiente sesión. Y con el miedo a no mostrarnos hostiles, dado como iba progresando la actitud dominante de la psicóloga. No queríamos en ningún modo perjudicar esa peritación, a la que tanto nos costó llegar.

Nuestra sorpresa se produce cuando de repente en las segunda cita entra en el cuarto, una mujer con aire decidido: la psicóloga ... interrumpe la sesión que ya había comenzado , y sin pronunciar su nombre que por cortesía yo le solicito, se sienta .

A los cinco minutos, esta profesional atiende la llamada de su hija al móvil . Durante las sesiones la llamó otra vez mas , delante mía y de mi hija, para preguntarle por una amiga que montaba a caballo, etc. (Ya que es una de las aficiones de mi hija). Pensé que era un intento de calmar la situación de rechazo de mi hija hacia aquellas sesiones.

Esta colegiada ..., Intervino de modo activo y casi exclusivo el resto de las sesiones, dejando a un lado a su acompañante... que se limitó , como mucho a tomar nota en algunas ocasiones, y a pasarme los dos test de personalidad. (Al menos uno de personalidad)

Desde ese momento la sicologa dirige el ritmo y el discurso de todas las sesiones

Interrumpiendo constantemente nuestras declaraciones, que siempre fueron sinceras y habladas desde el corazón, los temas tratados, como son las escenas de maltrato que sufrimos tanto yo , como mi hija a lo largo de estos años, así lo requerían.

En todo momento cuestiona lo que relatamos, y NO nos deja aclarar muchas cosas. Nos induce e intenta cambiar nuestras palabras para hacerlas suyas.
De hecho yo insisto, en mas de una ocasión de la importancia del lenguaje, tanto verbal como corporal... Y de la necesidad de que nos permita explicarnos.

Usa para dirigirse a mi persona , un tono hostil y dictatorial. Lo cual en un principio y bajo la certeza de que estábamos ante una excelente profesional y en buenas manos , dejo pasar sesión tras sesión, e interpreto que al ser tan manifiesta su postura dominante y su fuerte carácter, debe tratarse de una técnica o estrategia psicológica de peritaje, que pone a prueba para ver y medir la capacidad de respuesta ante la frustración, estrés.

El proceso empeora cuando sin previo aviso, cita al padre de la niña, y los hace estar en la misma mesa durante una hora o mas. La niña se pasó las sucesivas sesiones llorando, pidiendo por favor que la dejasen marchar., pidiéndonos ayuda. ..Y yo, confiando una vez mas, en el buen hacer de estas profesionales, intento calmarla, sin resultado positivo alguno.
Con lo cual las sesiones terminaban a las 9 e incluso 10 de la noche algunos días, en medio de llanto desconsolado , con efectos que la niña somatizaba en : nauseas, dolor agudo de cabeza y estómago, etc. etc.

Y todo esto delante de los estudiantes que estudiaban o bien discurrían por esa zona de la facultad,donde se realizan las peritaciones a tope a esas horas de la tarde. Llegábamos normalmente a las 6 o 7 de la tarde. Ya que la sicóloga no llegaba de ... hasta esa hora. (es uno de los fallos del pluriempleo...). Esa es otra cuestión.

Así que unido esto, a mi ignorancia en lo relativo a como se debe realizar un peritaje psicológico, deje pasar: enero, febrero, marzo... Con sesiones conjuntas de la menor y su padre. Todas y cada una de ellas realizadas en contra la voluntad manifiesta y reiterada de la menor a NO verlo.

Lo que definitivamente me ALERTÓ y me hizo reaccionar, es cuando en la ultima sesión de marzo me “ordena” (ella solo da ordenes) que salga del cuarto acristalado.
A los 5 minutos llama y me dice que entre. Saca su agenda de eventos (porque eso es lo que era básicamente, haciendo ostentación de conferencias, peritajes en Madrid, viajes a Argentina, etc.). Y con el padre que se había quedado en la habitación con ella y la menor, me dice:
“Pasado mañana jueves , traes a tu hija, que se va a comer con su padre”.
La niña que no sabía nada, sale corriendo al pasillo de la facultad llorando y desesperada. Y yo, PERPLEJA y atónita no daba crédito a lo que estaba viendo. esta sicóloga, después de todo lo narrado durante las sesiones, ¿qué hacia ?....
La niña llevaba meses sin ver al padre, y con un proceso judicial abierto.
ESta profesional de nuevo... , se salta todas las normas de respeto, seguridad y protección hacia la menor, y me “ordena” que la “entregue”, y que me vaya. ¿Sin mas!.
Ahí es cuando yo después de 4 meses de tolerar, soportar, e intentar comprender sus actuaciones, del modo mas civilizado y respetuoso posible por sus técnicas de trabajo... Me levanto y le expreso lo más asepticamente que pude, mi desconcierto hacia esa decisión suya. Le pregunté si ella asumía los riesgos y consecuencias que ello podría generar sobre la menor y la situación general. Era como escuchar a un ENDIOSADO!.
Realmente en este momento nos preocupamos seriamente. Salimos de allí perplejos.

Lamento que no haya grabaciones también de estos momentos. Tal vez hubiese sido lo correcto grabar todo, porque ahora tenemos solo nuestras declaraciones: la de la menor, la mía, y la de mi esposo que también nos acompañó ,además de ser entrevistado. (fue entrevistado a petición nuestra ). Mas facilidades y mas honestos no hemos podido ser.

Lo que ha pasado la menor es MALTRATO. Creemos que las psicólogas se han extralimitado en sus funciones y han obrado de modo irresponsable y nada profesional.

No han hecho mas que insistir en su PROGRAMA : .... Han intentado un simulacro de mediación, en que en todo caso estaba fuera del contexto. Ya que: Nosotros acudimos a esa unidad ..., pidiendo una valoración y peritaje psicológico de las partes.
La razón ya lo he dicho: maltrato sufrido por la menor en estos años. Cosa que la psicóloga se negó a aceptar desde el principio. Ambas han negado que hayamos sido víctimas de maltrato, o que el padre no es maltratador. Increíble!
Me pidió que si tenia pruebas de maltrato, se las llevase. ¿qué era eso?,. ¿una pericial, un juicio?. ¿quería que llevase a nuestros testigos?. No entendíamos nada. Nosotros queríamos un informe psicológico.

Nos hemos visto también lesionados en nuestro derecho a la intimidad, toda vez que el inicio de sesiones, los descansos entre sesiones y las despedidas se llevaban a cabo en el pasillo de la facultad , llena de estudiantes a esas horas de la tarde; las señoras de la limpieza, otros usuarios , adultos, niños, etc.
Otros niños con el otro responsable ..., las becarias, etc.. buscando salas libres para las sesiones, porque no tenían espacio. Realmente una vergüenza. Pero centro en nuestro caso.

Todos los allí presentes eran testigos de todas y cada una de las escenas de dolor, angustia, desesperación, miedo y rechazo de la menor hacia el padre y al final hacia las psicólogas. Que por mas que yo como responsable, intenté animar a la niña, me fue del todo imposible. La situación hablaba por si misma.

Consideramos responsable de todo ello a ambas psicólogas, que lejos de remediar la situación hacían ostentación y desarrollaban su trabajo en el pasillo. Sin ser conscientes de que aquel es un lugar público.

En este mismo momento acabo de recibir por fax, la contestación de las psicólogas, ante nuestra PETICION DE NUEVO PERITAJE y por tanto suspensión de las sesiones en dicha unidad forense. Esto lo pedimos el pasado .. de .., ante el juzgado nº ..esta ciudad, por considera el peritaje NULO E INEXISTENTE. Ellas responden con el escrito que acompañamos a esta carta.

Nos gustaría que valoraran la calidad de la carta: NO es ejemplo de escrito de un profesional PSICOLOGO FORENSE. Carece de comas, con lo cual comete errores importantes de interpretación. Hace manifestaciones falsas, con el único objeto de excusarse y justificarse, ante lo que para nosotros son graves irregularidades de modo y forma en el ejercicio profesional.

Afirman en el escrito, que: “especificándoles que toda información que se obtuviese, de las diferentes entrevistas conjuntas, no era confidencial, como sucede en la mediación”.
Esto es absolutamente falso.. Lo primero que nos aclaró era que SÍ, era confidencial. Lo que no quita que pidió permiso para grabar las sesiones con la menor, al objeto de poder hacer la valoración posterior. Y que nosotros convencidos de que podía ayudar,a si lo aceptamos.

De momento y tras haber pasado mas de un mes, no tenemos noticias de esa INFORME PERICIAL PSICOLOGICO. Aunque entendemos que no depende solo de ellas. Es el propio sistema. Así que la queja y demanda que aquí presentamos se realiza independientemente del resultado de ese Informe pericial, del que desconocemos su contenido.

Nos gustaría por ello que nos sea entregado el material audiovisual de las entrevistas, así como el informe y documentos presentados por mi como pruebas. Amparado todo ello bajo la Ley de Protección de Datos, que es especialmente sensible y clara en materia de informes médicos y sicológicos.

Hemos hablado también con los expertos en derecho civil: precisamente en estos casos, se tiene muchísimo mimo en preservar la intimidad y confidencialidad en todo momento: durante la exploración y después, con el uso de ese material, que no puede salir del ámbito estrictamente privado y judicial.

Como decíamos las sesiones tenían lugar en una sala acristalada, donde desde fuera los componentes del equipo, becarios, etc. de ese departamento podían ver en todo momento las escenas allí vividas. No queremos que nuestro caso se use como material de estudio e investigación para nadie. Nosotros hemos acudido allí, amparados por un proceso judicial civil, y NO bajo petición de investigación privado. Así que nos inquieta y sorprende que ahora aleguen la No confidencialidad. Nos sentimos engañados y lesionados en nuestros derechos.

En el escrito de respuesta de estas dos psicólogas, y en base al cual; hoy nos deniegan un nuevo psicólogo forense. Dicen que no hubo mediación , ni tampoco ningún tipo de terapia familiar.
Entonces ¿a que se debe que en cada sesión recibida se dedicase a recomendarnos sus servicios del programa “...”?, A este programa le dedicó un tiempo de explicaciones y discursos, con folleto incluido, etc.. Tiempo que comprenderán en épocas de estudio y trabajo, para esta familia es muy importante. Máxime cuando tenemos un grave problema en la familia.

Esto es una irresponsabilidad. Ahora nos perjudican porque no podemos tener un verdadero peritaje. Un psicólogo forense que sí, entienda de la materia. Nos han dejado desprotegidos, indefensos.

La sicóloga en cada sesión, insistía en lo mal que lo habíamos hecho los padres, nos deba una conferencia, carente de sentido en aquella circunstancia. No estaba en un congreso, estaba en un peritaje forense??. Decía que todo se hubiese evitado con su programa ..... Nos acusaba de los desastrosos efectos... que para la menor haber sufrido una ruptura como la nuestra (que no fue contenciosa.. por cierto) y etc, etc.

¿Si ustedes a esto no lo llaman terapia de familia, o mediación, o lo que sea ?? ¿Como lo llaman?. ¿Eso es realizar un peritaje forense?

Nosotros hubiésemos agradecido profesionalidad , confidencialidad, intimidad, trato digno, respeto y respeto por el horario de una menor en vísperas muchos días de exámenes, que lógicamente y bajo el estado emocional y físico con el que la niña salia a las 9 y 10 de la noche, suspendió .
En las sesiones en las que reclamó mi presencia para entrar en la sala, insistía en la necesidad imperiosa de llegar a acuerdo con el padre, extrajudicial por supuesto, allí mismo en su despacho. Con el objeto de que la menor reanudase las visitas marcadas en el convenio de forma inmediata.
Increíble. ¿es peritaje?

Presumiendo de que ella garantizaba el 99% del éxito en todas las intervenciones que había realizado en estos temas de pareja y familia.

E insisto: Nosotros estábamos allí para conseguir se realizase el peritaje forense.

Creo que hemos tenido mucha paciencia.
Nos ha hecho perder mucho tiempo y salud. Lo segundo es lo mas grave.
Ahora ante nuestra solicitud de nuevo psicólogo para que por fin realice su trabajo con la responsabilidad y rigor que se le presupone a un profesional de la psicología, ella presentan el escrito adjunto, donde desmienten todo esto.


Por eso solicitamos ejerzan las medidas oportunas para valorar esta situación y tomar las medidas oportunas.Y evitar que futuros usuarios pasen por esta situacion de indefensión y maltrato.

Atentamente quedamos a su entera disposición: ..... ..... ......



Equipo de Investigación.
Área Violencia Doméstica y Maltrato.
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ABORDAJE EDUCATIVO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO ENTRE ADOLESCENTES





1.- SITUACIÓN DE PARTIDA. PERSPECTIVA DE GÉNERO Y PREVENCIÓN.

A nivel sociocultural, se parte de la base de que las actitudes más profundamente enraizadas en nuestra cultura son aquéllas que definen el comportamiento social de hombres y mujeres, y que éstas son el principio de la discriminación, y es por ello que se plantea el enfoque de género como una herramienta que facilita la identificación de situaciones de inequidad, es decir de las diferencias de oportunidades entre hombres y mujeres.

El enfoque de género es un sistema de análisis que debe contemplar los componentes estructurales que desde el ámbito social y cultural determinan lo que se espera de mujeres y hombres, para identificar cuáles de estos comportamientos y actitudes son un obstáculo para la igualdad de trato, de oportunidades y de acceso a los bienes y servicios.

En la medida que analicemos las causas estructurales de la inequidad entre mujeres y hombres podremos acercarnos a las posibles soluciones o, cuando menos, identificar las que están al alcance de nuestra mano y que pueden asumirse como responsabilidades individuales.

Se nos educa para asumir que debemos comportarnos de cierta manera a partir de la diferencia sexual sin que esto se relacione con las capacidades reales de los individuos.

El género asigna a los hombres y a las mujeres una serie de roles que condicionan nuestra manera de pensar, de sentir, y de actuar. Es importante, analizar con nuestros/as adolescentes como piensan y como se comportan respecto a lo que se espera de lo masculino y lo femenino y cuales son las ideas que llevan a chicos y chicas a establecer relaciones violentas.

Cada día de nuestras vidas estamos expuestos a manifestaciones de violencia, ya sea porque la vemos, la recibimos o la ejercemos. Normalmente cuando hablamos de violencia tenemos como referente a las diversas expresiones de violencia física o verbal, sin embargo, pocas veces advertimos la forma sutil en que se presenta la violencia.

Considerando que la violencia de genero tiene su base en pautas culturales de gran arraigo y trayectoria, las medidas preventivas que desde todos los foros internacionales se recomiendan, son aquellas dirigidas al afrontamiento del problema desde su misma raíz: modificación de las estructuras cognitivas que lo sustentan. La prevención de la violencia de género debe ser un principio, una perspectiva, una estrategia, un objetivo y una política y ha de significar la necesidad de cambio en las formas y condiciones de vida de las mujeres, como el fin preventivo más eficaz.

El desarrollo de programas educativos, de prevención del maltrato, en distintos países ha ampliado el conocimiento que tenemos sobre violencia de género y está permitiendo que los centros docentes sean espacios idóneos para trabajar en la Prevención de la violencia en relaciones de género.

2.- EXPERIENCIA DE PREVENCIÓN EN EL AULA: “EDUCAR PARA PREVENIR LA VIOLENCIA DE GÉNERO”.

Los espacios de educación formal, en tanto que co-protagonistas- junto con la familia y los medios de comunicación- de los procesos de socialización primaria, desempeñan un papel fundamental en la construcción del sistema de sexo-género potenciando en niñas y niños diferentes roles, valores y capacidades en función del sexo.
Es fundamental que, desde el ámbito de la educación, se siga desarrollando una labor preventiva de la futura desigualdad entre hombres y mujeres, facilitando a niños y niñas unos procesos educacionales que apliquen los principios de la coeducación y en los que la igualdad sea un valor central.

La adolescencia es una etapa de la vida en la que empiezan a darse las primeras relaciones de pareja y es por ello que debemos dotar a los chicos y a las chicas de estrategias que faciliten un clima relacional basado en la igualdad y en la resolución de conflictos de forma dialogada y no violenta.

Es en este marco, en el que la Asociación Educativa Berriztu, en el año 2004, teniendo en cuenta su experiencia en el trabajo educativo con adolescentes y con mujeres víctimas de la violencia de género y sus hijos/as, inicia su andadura en el ámbito de la educación formal con el proyecto: “Educar para Prevenir la Violencia de género” entre adolescentes.

Esta experiencia con adolescentes se viene desarrollando desde el principio con chicas y chicos pertenecientes al primero y segundo ciclo de Educación Secundaria Obligatoria. Posteriormente, la experiencia de prevención en el aula se ha ampliado a Educación primaria con la elaboración de otro programa denominado: “Programa Nagusitu: Educando para crecer con seguridad y respeto”. De esta manera se intenta establecer una línea de trabajo continuada desde Primaria hasta Secundaria. Ambos programas están subvencionados por el Ayuntamiento de Barakaldo (Bizkaia) para ser impartidos en los centros educativos de su municipio.

La experiencia ha sido y sigue siendo satisfactoria, ya que cuando te acercas a nuestros y nuestras adolescentes te das cuenta de que en sus relaciones se siguen reproduciendo modelos sexistas y machistas; que desconocen las distintas formas y dimensiones de la violencia de género; que no hay una reflexión sobre los comportamientos de desigualdad en los que conviven considerando éstos como una socialización normal.

Con la participación en esta experiencia conseguimos que nuestros y nuestras adolescentes visualicen y analicen los elementos claves que determinan una socialización desigual basándose en el sexo de las personas, y que potencien su capacidad para actuar como agentes de solidaridad y cambio hacia la igualdad.

A continuación vamos a describir nuestra experiencia de prevención en el aula denominada “Educar para Prevenir la Violencia de Género”.

♣ OBJETIVOS GENERALES:

Dotar a las chicas y a los chicos de herramientas y claves que permitan la identificación, análisis y reflexión sobre los diferentes tipos de violencia que se sufren y se pueden ejercer.
Favorecer cambios cognitivos, afectivos y conductuales, que ayuden a superar los distintos componentes del sexismo y la violencia
Promover la transformación de las relaciones de violencia utilizando el diálogo y la aceptación de la diferencia como aspectos claves para la convivencia entre hombres y mujeres.

♣ CONTENIDOS:

Reconocimiento de lo que significa ser chica y ser chico de ésta edad.
Diferencias entre nuestro sexo y nuestro género
¿Qué es la violencia de género? ¿Cuáles son sus características? ¿Cómo se manifiesta?
Mitos y estereotipos que la rodean ¿cómo la justificamos?
La relación de pareja. Modelos de relación, manejo de conflictos y mensajes interiorizados sobre nuestro papel en ella
Revisamos nuestro lenguaje y nuestro comportamiento y establecemos propuestas claras para el uso de la no-violencia
La actuación ante situaciones de violencia. Conocemos la experiencia de trabajo en un centro de acogida y los recursos a nuestra disposición en nuestra comunidad

♣ METODOLOGIA:

El proyecto “Educar para Prevenir la Violencia de género” entre adolescentes, está planteado en la modalidad de taller. Consta de cinco sesiones de dos horas de duración cada una, haciendo un total de 10 horas por cada taller y cada grupo.
Se trabaja con grupos mixtos de adolescentes. Unas veces en grupos pequeños y otras en grupo grande, según las actividades.
El número adecuado de participantes por cada taller es de 15 a 20 alumnos/as.
La reflexión se realiza a partir de diversas actividades que promueven la participación activa de las y los participantes (debates, juegos, juego de roles, análisis de contenidos de canciones, imágenes, mensajes televisivos, vídeos, etc...)
A los chicos y chicas participantes se les proporcionan materiales de lectura que les ayuden a profundizar en los contenidos del tema.
La metodología es global, integradora, crítica y creativa favorecedora de cambios a nivel cognitivo y afectivo, y está basada en discusiones y debates en grupos heterogéneos, experiencias de responsabilidad y solidaridad, experiencias sobre procedimientos positivos y eficaces de resolución de conflictos, y experiencias de democracia participativa.

♣ SESIONES DEL TALLER:

Como he comentado anteriormente el taller consta de cinco sesiones planteadas para trabajar con una duración de dos horas cada una.
Las cinco sesiones están programadas para desarrollarse en el orden que presentamos y de forma quincenal para poder ir acomodando los aprendizajes y realizar las tareas solicitadas
Sin embargo, como cada sesión es una unidad didáctica independiente, se puede flexibilizar y ajustarse a las necesidades de cada centro escolar y de la realidad con la que se encuentren, en cuanto a disponibilidad de tiempos.
A continuación se describe un breve resumen de cada sesión con sus contenidos a trabajar:


PRIMERA SESIÓN

Integración del grupo, reconocimiento de lo que significa ser chico y
ser chica de ésta edad.
Análisis de conceptos: concepto de género y concepto de violencia de género.


SEGUNDA SESIÓN

Mitos y estereotipos de género y la forma en que inciden en la conducta
violenta. Mecanismos a través de los cuales se justifica, se niega o se explica la
violencia de género y sus distintas manifestaciones.


TERCERA SESIÓN

La socialización diferenciada: proceso de socialización masculino
“El príncipe azul” y proceso de socialización femenino “El pétalo rosa”.
La relación de pareja y la violencia de género.


CUARTA SESIÓN

Claves y pistas para identificar mensajes y contenidos que refuerzan los
estereotipos de género y que no condenan explícitamente la violencia de género.
Análisis de conflictos y propuestas para el uso de la no-violencia.


QUINTA SESIÓN

La actuación ante situaciones de violencia. Diversos contextos en que se da la
relación de ayuda: policial, asistencial, de acogida, educativo, terapéutico....
Conocer los recursos existentes de la ciudad en esta materia. Experiencia
del Centro Kemena.

3.- CONCLUSIONES DE LOS AÑOS DE EXPERIENCIA.

Para comenzar me gustaría señalar las cifras de las chicas y chicos adolescentes, entre 12 y 16 años, a los que hemos podido dar este programa.

Año 2004: 225
Año 2005: 256
Año 2006: 260
Año 2007: 298
Año 2008: 133 hasta junio. Faltan de contabilizar las y los participantes pendientes para el último trimestre del año.
Total de participantes desde 2004 hasta la actualidad: 1172 chicas y chicos entre 12 y 16 años.
En el Programa Nagusitu durante el año 2007-2008 que es su primer año de realización han participado 485 niñas y niños de edades comprendidas entre 6 y 8 años.
Después de compartir estos datos numéricos quisiera plasmar algunas de las conclusiones a las que hemos llegado a través de estas experiencias de Prevención en el aula.
Conclusiones basadas en el análisis de dos instrumentos utilizados en nuestro taller, y que son: “el Cuestionario Inicial” y “el Cuestionario de Evaluación”.

- Nuestros/as adolescentes siguen teniendo una comprensión sesgada de lo que es la violencia de género. En el cuestionario inicial se les pregunta “¿Qué entiendes por Violencia de Género?” y sus respuestas se refieren a la violencia física, al sufrimiento de las mujeres, a la superioridad del hombre sobre la mujer. Por ejemplo:
Que es una excusa para poder mandar en casa
Discusiones por gusto
Pegar a una persona con la que tienes relación.
Las palizas que recibes dentro de la familia
Que no hay respeto hacia la mujer. Que nos tratan como objetos. Se piensan que somos sus sirvientas y de usar y tirar. Se sienten superiores a nosotras
Cuando hay gente que utiliza la fuerza por envidia

- Cuando preguntamos a nuestros/as adolescentes “Para ti existe una situación de violencia de género cuando…” nos encontramos con la reproducción de ideas irracionales y estereotipos machistas y sexistas. Por ejemplo:
Una mujer se va con sus amigos y no se lo dice a su marido
Una pareja tiene problemas y el hombre acaba maltratando a la mujer
Cuando un hombre maltrata, asesina o golpea a una mujer por algún motivo
Cuando el chico está bebido y cuando está drogado
Sale alguien a la calle con moratones porque en casa le han pegado
Cuando andas mal de economía o con drogas o alcohol (generalmente) te da por pegar a la mujer o a los hijos.

- Cuando les preguntamos “¿Porqué crees que se da una situación de violencia de género? Las respuestas siguen justificando la violencia desde los problemas, la pérdida de control, y los comportamientos de la pareja. Por ejemplo:
Por problemas familiares, sociales, falta de entendimiento
Por las malas amistades
Porque la pareja hace cosas que no le gustan al agresor
Porque el hombre piensa distinto que la mujer y no le gusta
Porque viene drogado a casa
Para reafirmar quien manda
Porque algunas personas no aguantan a otras y pierden los nervios.

- Como conclusión final, me gustaría recoger una muestra de las respuestas que hemos obtenido de los chicos y de las chicas que han participado en el taller sobre el aprendizaje que han obtenido del mismo. La participación en el taller es satisfactoria para la mayoría de los/as adolescentes y sus repuestas indican que les ayuda a despertar una actitud crítica con los roles establecidos, a hablar de igualdad y de respeto, a comprender el amor desde el diálogo y la negociación, y a seguir reflexionando sobre sus propias relaciones. Algunas de las respuestas obtenidas las exponemos a continuación:

• Ser más críticos/as con la publicidad, con el lenguaje, con lo que nos venden.
• Tener en cuenta que todas las personas somos iguales
• Que no nos tenemos que callar ante una situación en la que no nos dejan expresarnos y actuar con autonomía.
• Como actuar ante una situación de violencia de género.
• Los conflictos se resuelven mediante el diálogo y la negociación.
• Chicos y chicas somos personas y tenemos los mismos derechos

4.- FACTORES NECESARIOS PARA LA OPTIMIZACIÓN DEL TALLER.

A)Participación Docente.
Valoramos de forma positiva la participación de las profesoras y de los profesores como figuras dinamizadoras en el desarrollo de las diferentes sesiones. Su participación en el taller es muestra de valoración e interés en prevenir la violencia de género, interés que es percibido además por sus alumnos y sus alumnas.
Es fundamental su participación para poder dar continuidad a nuestro programa dentro del aula y que no se convierta en un hecho aislado.

B)Sesión informativa
Previamente a la realización del programa en cada uno de los Centro Educativos es deseable llevar a cabo una sesión informativa con las profesoras y los profesores, así como con las madres y padres de las alumnas y alumnos que van a participar para explicar el taller, sus objetivos, su metodología y así invitarles a la participación e implicación en este tema.

C) Adecuación del programa.
Antes de iniciar el programa es necesario establecer una reunión de coordinación previa con cada profesor/a de cada aula para recoger información que nos permita acercarnos a la realidad de los chicos y las chicas participantes, así como, del propio profesorado.
Esta recogida de datos nos permitirá adecuar la metodología y los materiales precisos para cada grupo de una forma más ajustada y eficaz.

D)Sesión de transmisión de resultados.
De cara a facilitar la labor de prevención en los Centros Educativos, valoramos como algo importante al finalizar el programa, establecer una reunión de evaluación final con los profesores y las profesoras que han participado para trasmitir los resultados obtenidos y así, por un lado, detectar y discutir los factores susceptibles de poder ser abordados desde el centro con los alumnos y las alumnas, y por otro, posibilitar una línea de intervención educativa y preventiva más continuada de la violencia de género.

E) Especialización del equipo de Educadoras y Educadores.
Para la realización de estos talleres se hace necesaria la participación de profesionales que sepan relacionarse con adolescentes, que tengan conocimientos y experiencia en violencia de género y que sean bilingües.
Es enriquecedor que en el equipo haya profesionales de los diferentes ámbitos de la intervención social para conseguir así un abordaje global de la violencia de género.



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Un centro para menores agresivos con sus familias consigue que no reincidan

Un centro de Madrid especializado en programas para reeducar a jóvenes menores que cumplen medidas judiciales por agresiones a sus familias ha conseguido reducir la reincidencia al 1% gracias a la inmersión de los niños en un ambiente de socialización positiva y la total ausencia de violencia.

El consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, que ha visitado hoy este centro dependiente de la Agencia para la Reeducación y la Reinserción del Menor Infractor que gestiona la Fundación Luis Amigó, ha recordado que se trata de un centro pionero en España que "cumple una labor social impagable y muy necesaria".

Los chicos y chicas que son tratados en este centro cumplen condenas judiciales, bien en régimen abierto, o en libertad vigilada, tras haber cometido un delito de maltrato intrafamiliar.

Se trata de personas inadaptadas e incapaces de convivir, hasta el extremo de ejercer la violencia hacia sus padres o hermanos.

"Lo que aquí se hace es dar una atención muy especializada a los chavales y también a sus familias", ha explicado el consejero, con el objetivo de recuperar un buen clima familiar "y conseguir la reincidencia cero".

Según apunta José Antonio Morala, director del centro, el método exige "darles un ambiente exento totalmente de violencia": estos chicos no tienen problemas con drogas, ni son violentos en otros ámbitos de su vida, recuerda.

Granados ha explicado también que antes de funcionar este centro, que está abierto en una tranquila calle de la capital desde octubre de 2007, el porcentaje de reincidencia era del 30 por ciento. "Es para sentirse muy orgulloso", ha manifestado el consejero.

Aquí aprenden a convivir en familia y están continuamente asesorados y dirigidos por monitores y educadores que están "siempre encima de nosotros", como explica Sara (nombre ficticio de una chica de 17 años que lleva un año interna en el centro con libertad vigilada y viene de otro año de permanencia en un centro cerrado).

Sara aún cree que es a su familia a la que le faltan tramos por recorrer y destaca que "aquí enseñan lo que no has aprendido en casa".

"Me ha cambiado el carácter, yo antes tenía mucho genio y no aceptaba un 'no'. Ahora he aprendido técnicas y pautas para controlarme, me llevo muchísimo mejor con mi familia: he llegado a la conclusión de que me hacía falta este disgusto", reflexiona "Rocío", de casi dieciocho años que asegura que ha aprendido mucho y que responde "no te imaginas cuánto" por si quiere volver a casa.

"Antonio", nombre ficticio del padre de uno de los internos, refiere cómo la familia decidió denunciar a un hijo menor de 13 años, que ha crecido en un entorno "normal", acomodado y de protección, y que sin embargo llegó a perderles el respeto "de tal forma que tuvo brotes de violencia".

Nadie llevó bien la decisión de internarle, pero "la situación era límite", explica este padre que, a pesar de haber notado "cambios sustanciales" en el comportamiento de su hijo, ahora de 14 años tras un año interno en el centro, está "espectante" ante su vuelta a casa dentro de seis meses. "Hemos empezado a tener un nuevo hijo", dice Antonio.

El trabajo con los padres consiste en cambiarle hábitos y darles pautas nuevas para que el hijo recupere el comportamiento con la familia. No obstante, "Antonio" reconoce que "intentamos evitar que se produzca cualquier distorsión en el ámbito familiar" porque tienen miedo de que se pueda reproducir la conducta anómala.

El chalé tiene espacio para que puedan convivir nueve chicos y chicas durante el tiempo que establezca el juez, pero además ofrece terapias en régimen semiabierto, de forma que los chicos también pueden cumplir medidas cautelares que son un balón de oxígeno para las familias.

En 2008 han sido atendidos en este centro 48 menores de ambos sexos, de los que 14 han cumplido una medida judicial.

Extraído de http://www.adn.es/local/madrid/20090526/NWS-1478-reincidan-agresivos-consigue-familias-menores.html

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martes 26 de mayo de 2009

Brigadas de intervención escolar contra la violencia en las aulas: la seguridad a un precio muy alto

Después de que el pasado día 15 de mayo, un alumno de 13 años apuñalara en el transcurso de una clase a un profesor en un colegio de Toulouse, el gobierno francés se ha decidido a aplicar mano dura para erradicar el clima de inseguridad que reina en algunos centros docentes.

De momento, el ministro de Educación galo ha propuesto la creación de una brigada especial integrada por agentes que estarían facultados para efectuar registros en el interior de las escuelas y cuyo cometido sería prevenir los actos de violencia escolar.

Además, Xavier Darcos ha planteado la posibilidad de sancionar a los padres que hagan dejación de sus funciones y deberes educativos con sus hijos. Estas medidas, de momento, se han topado con la oposición de los sindicatos de profesores, aunque parecen contar con el beneplácito del presidente francés.

De hecho, fue Nicolas Sarkozy quien solicitó al ministro la adopción de medidas contundentes para mejorar la convivencia pacífica en los centros docentes, alterada por una serie de desagradables episodios que se han sucedido en los últimos tiempos en el país vecino.

En respuesta a su demanda, Darcos aboga por otorgar al personal que trabaja en los colegios e institutos franceses la ‘potestad’ de registrar a los estudiantes de los que se sospeche que puedan introducir armas en las aulas. O dicho de otra forma: se trataría de otorgar a los directores, a sus adjuntos y a los asesores educativos un estatus parecido al de oficial de policía judicial. En la práctica, los docentes galos pueden pedir a los alumnos que vacíen el contenido de sus carteras, pero no les está permitido cachearlos. Para ésa o cualquier otro tipo de intervención, el profesorado debe llamar a la Policía.

Por otra parte, Darcos propone crear una fuerza móvil de agentes escolares que puedan intervenir en misiones de prevención y control de posibles delitos, lo que vendría a ser una suerte de patrulla de vigilantes investidos de autoridad pública. Sus componentes serían personas formadas, que hayan prestado juramento y estén bajo la autoridad de un rector, que puedan acudir rápidamente a las escuelas para comprobar si se está cometiendo algún acto ilegal, confiscar armas y proceder, en caso necesario, a realizar los registros pertinentes. Además, estarían capacitados para desarrollar actuaciones preventivas contra el consumo y el tráfico de drogas, y en materia de seguridad vial. Eso sí, en ningún caso se trataría de policías, sino de agentes internos adscritos a Educación.

Asimismo, el titular del ramo cree conveniente implicar más a los padres y madres en el proceso de enseñanza de los menores, para lo cual está barajando el establecimiento de sanciones que habrían de aplicársele a los progenitores que hagan dejación de sus funciones y deberes educativos para con sus hijos.

Además de la oposición mostrada por los sindicatos de profesores, esta batería de medidas se ha topado con las críticas del Partido Socialista. “El problema no es tanto tener una brigada especial o pedir a los profesores que registren las carteras de los chicos, el problema es tener vigilantes”, manifestó el diputado Jean-Christophe Cambaledis. Mientras tanto, la portavoz de Lucha Obrera, Nathalie Arthaud se pregunta: “¿Qué nos quiere hacer creer que bastará con que los profesores lleven un uniforme de policía para que no haya más violencia?”.


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Cuatro de cada cinco presas padecen maltrato y abusos antes de entrar en la cárcel

Instituciones Penitenciarias presenta un plan de acciones para la igualdad con el que pretende terminar con la violencia de género.

Más del 80 por ciento de las mujeres que entran en prisión han sido víctimas a lo largo de su vida de episodios de violencia, como malos tratos y abusos, que les han condicionado su relación con la sociedad y su evolución personal.

Así lo adelantó este mes la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, quien presentó un plan de acciones para la igualdad en el ámbito penitenciario, con el que Prisiones pretende acabar con las discriminaciones en este ámbito, conocer las características de las mujeres encarceladas, atender sus necesidades y poder erradicar la violencia de género.

Para su puesta en marcha se ha constituido una comisión técnica formada por especialistas en materia de igualdad, familia, infancia y violencia de género que, a modo de observatorio, velará por el cumplimiento del proyecto.

Con estas medidas, la institución pretende que estas féminas, en el tiempo que pasen en prisión, puedan «recomponer su vida», afrontar los asuntos que les han hecho ingresar en la cárcel y otros que llevaban aparejados, como la droga, la relación en el ámbito familiar, la falta de formación y cuestiones relacionadas con su salud.

«Esta tarea se tiene que complementar abordando los problemas, en los que en algunas ocasiones ellas no son culpables, sino víctimas», insistió Gallizo, quien ahondó en el alto porcentaje de presas que habían sido víctimas de abusos y de malos tratos, una cuestión que Prisiones está ya afrontado con programas específicos, «porque es una realidad a la que no hay que cerrar los ojos».

Muchas de ellas no han sido conscientes de que han sido víctimas de esos abusos y maltrato hasta llegar a prisión, una vez que los especialistas han trabajado con ellas y los han detectado.

Pero a los responsables de las cárceles también les preocupa la condición de madre de muchas de las mujeres que están en prisión, y es que más de un 70 por ciento de las reclusas están en edad reproductiva, con lo que muchas de ellas tienen hijos -algunas antes de ingresar y otras ya en la cárcel- y la separación de ellos les supone «un padecimiento especial».

Gallizo cree que un niño no tiene que estar en la cárcel y por ello está desarrollando las llamadas unidades de madres, con menores de tres años, un nuevo modelo de centro que saca a los pequeños de las prisiones y que tendrá un máximo de 60 plazas.

Se plantea construir cinco recintos de este tipo: en Madrid, Sevilla, Valencia y Canarias, aunque en este último lugar ya ha comenzado a funcionar.

Actualmente hay más de 200 niños que viven en los módulos de madre, que se encuentran dentro de las prisiones, y en la unidad de Las Palmas que ya está en uso.

El plan pretende «vencer las dificultades» de las mujeres en las cárceles, en donde son minoría, ya que representan el 8,5 por ciento de la población penitenciaria, con un total de 5.300 presas.

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lunes 25 de mayo de 2009

Un gran avance: La Unidad de Valoración Forense Integral: compuesto por seis especialistas: dos psicólogos, dos trabajadores sociales y dos médicos


La Unidad de Valoración Forense Integral vizcaína para la violencia de género empezó a funcionar de forma pionera en el País Vasco, a mediados del pasado mes de marzo. Se trata de un novedoso servicio, integrado en el Instituto vasco de Medicina Legal, cuyo principal objetivo reside en «ofrecer a los juzgados una visión global» de cada caso de maltrato con «una pericial completa, de más calidad y profundidad en el estudio», explica Carlos Cubero, director de la institución, que depende del Departamento de Justicia.

En los escasos tres meses que lleva activa la unidad ha atendido a unas 20 personas al día. Asisten tanto a víctimas como a agresores, y también a los hijos de la pareja, si los hubiera, cuando han sido también víctimas de malos tratos o los han presenciado. Cada persona mantendrá una entrevista con tres profesionales: un trabajador social, que realizará una valoración sociofamiliar (si la pareja tiene hijos y padres, o cuál es su situación económica) ; un psicólogo y un médico psiquiatra, que establecerá, por ejemplo, la posible imputabilidad del agresor o si sufre una enfermedad mental. «En las víctimas siempre hay una lesión psíquica», advierte Guillermo Portero, médico forense y responsable del área.

Las entrevistas, que pueden durar unos 50 minutos cada una, se celebran en la sede de la unidad integral, ubicada en el Palacio de Justicia de Bilbao. El equipo está compuesto por seis especialistas: dos psicólogos, dos trabajadores sociales y dos médicos, que, distribuidos en despachos, reciben a víctimas y autores de malos tratos. Al final del examen, los tres expertos redactan un informe único, que remitirán al juez. En el escrito se detallan antecedentes personales y familiares, un examen psicológico y, depende de los casos, incluye test de drogas o alcohol, imputabilidad, exploración del médico forense y conclusiones. En este último apartado, se alertaría «de una de las cosas que más nos preocupan, la peligrosidad del maltratador», apunta Guillermo Portero.

Como profesionales que trabajan en la lucha contra la violencia de género, se fijan como misión alertar ante «un riesgo futuro de nuevos episodios de violencia» para así poder evitarlos. Para ello han de valorar «el clima violento» en la relación de pareja, en función de unos índices tales como «el consumo de drogas, los celos, la personalidad violenta del agresor y si ésta se extiende a los hijos o a animales, por ejemplo», explica el responsable. «Es un futurible, pero si el agresor tiene una personalidad psicopática, toma drogas o estimulantes y se pone violento, y si la violencia va 'in crescendo', para nosotros es una persona peligrosa».

Recomendaciones.

En ese caso, los responsables de la unidad descartarían en primer lugar que el comportamiento violento responda a una enfermedad mental. «Son poquitos pero los hay, con enfermedades psicóticas como delirios de celos, esquizofrenia o incluso un tumor cerebral». En función del diagnóstico, en algunos casos, la unidad integral realizará unas «recomendaciones medicoterapeúticas», aconsejará «un tratamiento ambulatorio de desintoxicación si es alcohólico», e incluso un «ingreso», cuando lo estime necesario.

En el arranque de este novedoso servicio en Vizcaya -en los próximos meses se hará también en Guipúzcoa y en Álava- se han detectado algunos problemas técnicos con la informática, y «menos casos de los que esperábamos», confiesa Portero. Dado el atasco que soportan los juzgados especializados y el número de denuncias por violencia de género, pensaban que la nueva unidad no iba a dar abasto, y sin embargo, no es así.

La explicación parte de que a los juzgados de guardia llegan los «primeros episodios» de malos tratos, que suelen solventarse con un juicio rápido en unos diez días. Muchos, afortunadamente, no vuelven a repetirse. Sólo cuando se da una violencia habitual o en casos de maltrato psicológico que hay que acreditar, y cuando lo reclamen el juez o el fiscal, interviene la Unidad Integral de Valoración. En algunos casos no es necesario. Para cubrir esos huecos, el servicio se ha ampliado para atender también los casos de violencia intrafamiliar, «entre hermanos, o de hijos a padres».


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